30 agosto 2017

DIARIO DE UN OCIOSO
Martes, 29 de agosto de 2017

El Ayuntamiento de Barcelona retira las muestras de solidaridad espontáneas que han crecido durante los últimos días en diversos puntos del paseo. El hecho marca, de alguna manera, una cierta vuelta a la normalidad que nunca será ya la misma. Es, también, un día de reencuentros, abrazos y miradas cómplices. No hace falta hablar mucho. Un gesto, un apretón, una caricia, un abrazo… lo dicen todo. Ya no hay silencio, ni muestras de duelo… pero el recuerdo seguirá vivo siempre.



También reencuentros en casa. Mariona se apunta a la barbacoa que hemos improvisado con Inma y Javi. La comida y las risas también sirven para exorcizar los demonios que estos días me acompañan.

28 agosto 2017

DIARIO DE UN OCIOSO
Lunes, 28 de agosto de 2017

Roser nos invita a vivir la fiesta mayor del Arboç. Vamos con Inma y Javi que estos días están en casa. Disfrutamos como enanos con la exhibición castellera (con un “Tres de Deu” impecable de los Castellers de Vilafranca, un sorprendente “Vuit de Nou” de la Jove Xiquets de Tarragona y otros muchos castells de mérito). Al volver a casa nos espera una impresionante comida de fiesta mayor que se abre – como marcan los cánones – con unos impresionantes canalones, continúa con un fricandó de miedo y un, no menos bueno, pato con peras. Sorprendentemente, queda espacio para los postres. Acabamos la jornada rodeados del resto de invitados y disfrutando de la “Cercavila” que pasa por delante de la casa. Volvemos a casa inmensamente agradecidos por haber podido vivirlo mientras nos sentíamos mimados en todo momento. Moltes gràcies.


Me reencuentro con Donald Ray Pollock en “El banquet celestial”. La nueva novela de Pollock es mucho más redonda que “El diablo a todas horas” que hace un tiempo también me fascinó. Comparte con ella una excelente construcción de personajes y una escritura aparentemente sencilla. Leerla es un placer.

27 agosto 2017

DIARIO DE UN OCIOSO
Domingo, 27 de agosto de 2017

Han sido días muy tristes. Tras la manifestación de ayer, toca volver a la normalidad. Cada uno lo hará a su ritmo. Yo intentaré hacerlo rodeado de amigos e intentando desconectar por unas horas de una realidad que me ha absorbido casi totalmente durante los últimos días.


Hace mucho que no publico pero no he parado de escribir. Como he hecho en los últimos veranos, he escrito el diario en papel y lo iré publicando – cuando tenga tiempo – en las fechas en que el diario fue escrito. Por si os queréis ahorrar la lectura, no ha pasado nada interesante. Algunos libros, alguna exposición y muchas horas de playa. Poco más.